No es que el ritual no funcione. Es que nadie te enseñó a hacerlo correctamente.
Has encendido velas pidiendo algo importante. Amor, protección, dinero, claridad…
Pero algo no termina de moverse.
Repites, intentas, cambias colores… y aún así, no hay una respuesta clara.
Y en algún momento te preguntas: ¿realmente funciona… o estoy haciendo algo mal?
La vela sí responde. Siempre.
El problema es que no sabes interpretar lo que está ocurriendo.
La mecha, la llama, los residuos… todo es lenguaje.
Y si no lo entiendes, estás actuando a ciegas.